Limpieza de la estación barista


Todo barista tiene que tener siempre su estación de trabajo limpia y libre de todo residuo de café, leche, etc. mientras desempeña su trabajo.


Se debe disponer de tres paños húmedos, deben estar situados; uno sobre la parte superior de la máquina para la lanceta de vapor, otro en la rejilla para limpiar los restos de café que se puedan depositar en ella y el otro paño debe estar disponible para limpiar la meseta y cualquier otra zona fuera de la máquina. Nunca se debe usar un paño para otro uso que no sea el indicado para cada uno.
Disponer también de un paño seco para limpiar los cacillos de restos de café, este debe estar situado junto al molino o en el propio delantal del barista. También podemos realizar esta acción con un cepillo o brocha destinada exclusivamente a ello.
Periódicamente durante la jornada y con la ayuda de la brocha se limpiará cualquier residuo que pudiera quedar alrededor del molino. Este café nunca debe ir de nuevo al dosificador, se desecha.
También, periódicamente, se deben aclarar las jarras de leche para evitar que queden residuos pegados a las paredes de las mismas.


Al finalizar la jornada de trabajo, se deben limpiar:
Los grupos con un cacillo ciego con la propia agua del grupo y una vez a la semana utilizar un detergente específico para cafeteras.
Las duchas con un cepillo específico o, si las duchas lo permiten, se deben desmontar y limpiar.
La bandeja y las rejillas.
Los portafiltros y filtros utilizando detergentes suaves y un estropajo, no se puede usar detergente agresivo o meter en el lavavajillas, ya que pueden quedar restos de abrillantador o detergente que finalmente irán a la taza.
Las salidas de vapor de la lanceta.
El depósito dosificador de café del molino con un cepillo suave, una vez a la semana se tienen que limpiar las tolvas de café en grano con un paño suave y húmedo.
Verter abundante agua caliente por el desagüe de la bandeja para desincrustar restos de café y evitar obstrucciones.